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sábado, 14 de abril de 2012

¿Cuál es el hecho más sorprendente que puede compartir con nosotros sobre el Universo?

Pregunta: ¿Cuál es el hecho más sorprendente que puede compartir con nosotros sobre el Universo?
Respuesta del Astrofísico Dr. Neil DeGrasse Tyson
“El hecho más sorprendente… …es el conocimiento, de que los átomos que constituyen la vida en la Tierra, los átomos que componen el cuerpo humano, se pueden rastrear a todo el universo que cocinaron los elementos livianos en elementos más pesados en su núcleo bajo temperaturas y presiones extremas.


Estas estrellas, las de mayor masa entre ellas, se hicieron inestables en sus últimos años, colapsaron y explotaron, diseminando sus entrañas enriquecidas por la galaxia entrañas hechas de carbono, nitrógeno, oxígeno, y todos los ingredientes fundamentales para la vida.
Estos ingredientes se hicieron parte de nubes de gas que se condensaron, colapsaron, formaron la siguiente generación de sistemas solares, estrellas con planetas orbitándolas, y esos planetas ahora tienen los ingredientes para la vida misma.

Así que cuando veo al cielo nocturno y me doy cuenta de que, sí, nosotros formamos parte de este universo, estamos dentro de este universo.


Pero quizás, más importante que esos dos hechos es que el universo está en nosotros. Cuando reflexiono sobre ese hecho, miro hacia arriba, mucha gente se siente pequeña porque ella es pequeña y el universo es grande, pero yo me siento grande, porque mis átomos vinieron de esas estrellas. Hay un nivel de conectividad. Eso es lo que realmente quieres en la vida, quieres sentirte conectado, quieres sentirte importante, quieres sentirte partícipe de los acontecimientos, de las actividades y eventos que te rodean. Eso es precisamente lo que somos, somos el universo mismo, solo por estar vivos, porque quien busca fuera jamás encuentra, quien busca dentro ya encontró, ver con los ojos del corazón es lo importante, no ver con los ojos que están debajo de las cejas, eso lo hace cualquiera, hay que ver con los ojos del corazón, porque, quien busca encuentra, siempre y cuando busque dentro, ¿por qué cerramos los ojos cuando lloramos, cuando soñamos o cuando besamos?, pues porque simple y sencillamente las únicas cosas que valen la pena en la vida no se ven, se sienten con el corazón, se ven con los ojos del corazón.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Receta para un año nuevo Feliz!

INGREDIENTES:

Tómese doce buenos meses.
Tenga cuidado de que estén plenamente libres de antiguos recuerdos de amargura, rencores, odios y celos.
Límpiese de todo resentimiento.
Extráigansele todas las manchas de mezquindad y pequeñez.
En resumen... asegúrese que estos meses estén totalmente libres del pasado.


Modo de Preparación:


Divídanse cada uno de éstos meses en 30 o 31 partes iguales, con excepción del segundo que habrá que dividirlo entre 28.
No trate de preparar la receta del año de una sola vez (muchos la echan a perder al proceder de esta manera), sino, prepárese cada día de la siguiente manera.
Póngase en cada día doce partes de la fe, once de paciencia, diez de valor, nueve de trabajo (algunos omiten este ingrediente y echan a perder todo el resto), ocho de esperanza, siete de lealtad, seis de generosidad, cinco de amabilidad, cuatro de descanso (no se omita este ingrediente), tres de oración, dos de meditación y una de resolución bien seleccionada.
 Añádasele a todo esto una pizca de alegría, otra de juego y una cucharada bien llena de buen humor.
Agregue a la mezcla AMOR al gusto y mézclese todo con mucho brío.
 Cocínese con corazón ardiente, adórnesele con sonrisas y una pizca de regocijo.
Sírvalo con tranquilidad, abnegación y alegría y ciertamente obtendrá un:

¡¡¡¡¡MUY FELIZ AÑO NUEVO!!!!!

martes, 13 de diciembre de 2011

El hombre y el sabio...

Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a  su esposa y que pensaba separarse.


El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y  solamente le dijo una palabra:
"Ámala". -luego se calló-
Pero es que ya no siento nada por ella. "
"Ámala," -reiteró el sabio-.
Y ante el desconcierto del visitante, después de un oportuno silencio, el viejo sabio agrego lo siguiente:
Amar es una decisión, no un sentimiento.
Amar es dedicación y entrega.
Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.
El Amor es un ejercicio de jardinería:


Arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega, procura y cuida.
Está preparado, porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, más no por eso abandones tu jardín.
Ama a tu pareja, es decir, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela.
" Eso es todo, Ámala".
Por eso, la vida sin amor te lleva a tener estos defectos:
La inteligencia sin amor, te hace perverso.
La justicia sin amor, te hace hipócrita.
El éxito sin amor, te hace arrogante.
La riqueza sin amor, te hace avaro.
La docilidad sin amor, te hace servil.
La pobreza sin amor, te hace orgulloso.
La belleza sin amor, te hace ridículo.
La verdad sin amor te hace hiriente.
La autoridad sin amor, te hace tirano.
El trabajo sin amor, te hace esclavo.
La sencillez sin amor, te envilece.
La oración sin amor, te hace introvertido.
La ley sin amor, te esclaviza.
La política sin amor, te hace ególatra.
La fe sin amor, te hace fanático.
La cruz sin amor, se convierte en tortura.
La vida sin amor, simplemente, no tiene sentido.

sábado, 29 de octubre de 2011

Cuando me ame de verdad

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!
No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.
Charles Chaplin

martes, 28 de septiembre de 2010

EL SABIO Y EL REY

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

-¡Qué desgracia mi señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.

- ¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.

Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:

- ¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.

Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a
comunicarse.

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

La forma de decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes te escuchan