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miércoles, 23 de marzo de 2011

y tu, ¿Cuantos años tienes?

En cierta ocasión alguien preguntó a Galileo Galilei.
¿Cuántos años tienes?
"Ocho o diez", respondió Galileo, en evidente contradicción con su barba blanca. Y luego explicó: "En verdad, tengo los años que me restan de vida, porque los ya vividos no cuentan, como no tenemos más las monedas que ya gastamos".
Creceremos en sabiduría si valorizáramos el tiempo como Galileo Galilei.
Decimos espantados: ¡Cómo pasa el tiempo!, pero en verdad, somos nosotros los que pasamos.
Galileo sabía que estamos aquí de paso, que sSomos peregrinos y es bueno pensar en la meta que nos espera. La certeza de que nuestro caminar terrenal tiene un fin, es el mejor recurso para valorizar más cada minuto que vivimos.
Así podemos disfrutar lo que realmente tenemos: "EL PRESENTE" Así que conviene gozar cada día como si fuese el último. El ayer ya se fue y el mañana aún no llega.

lunes, 31 de enero de 2011

Anoche soñe contigo...







Anoche soñé contigo...
pude sentir tus brazos en mi cuerpo,
tu manos, tu piel,
tu aliento en mi oído
al decir te amo...

Anoche soñé contigo...
pude sentirte mas cerca de mi que nunca
anhelo tanto ese momento
que aun cuando me sorprende la mañana
mi cuerpo te sigue sintiendo.

Anoche soñé contigo...
es la única forma que tengo de estar a tu lado
de besarte, de abrazarte,
de perderme en tu mirada.

Anoche soñé contigo...
no quería que terminara la noche
que te apartara de mi
como cruelmente lo hace cada amanecer

Anoche soñé contigo...
y no se como, pero de alguna forma
mi alma llega hasta donde tu estás
te toma de la mano y te lleva a un lugar
al que solo tu y yo sabemos llegar,
donde la distancia y el tiempo desaparecen
donde solo tu importas...

Sabes amor... espero pronto
poder despertar en tus brazos
y no decir mas

martes, 28 de septiembre de 2010

EL SABIO Y EL REY

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

-¡Qué desgracia mi señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.

- ¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.

Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:

- ¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.

Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a
comunicarse.

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

La forma de decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes te escuchan